13 de novembro de 2008

Ecos da Nicaragua - parte 1


Deixo-vos alguns e-mails que os amigos Pablo e Teresa me enviaram desde a Nicaragua, com um retrato fiel do que são a política, a democracia e a vivência neste país. Lá como cá... ou ainda pior?


Pues sí, ya iba siendo hora de dar señales de vida casi dos meses después de aterrizar en Nicaragua.

Que mejor que el cierre de las elecciones municipales de este país para celebrar el reencuentro. Tenemos como invitados a los votantes de los dos principales partidos del país, el FSLN (actualmente en el gobierno) y el PLC, liándose a pedradas unos con otros para demostrar quien lleva la democracia más dentro (tan dentro alguno que ya se le perdió entre los pliegues de la camisa). Los más fervientes devotos también pegaron algún que otro tiro en ofrenda a sus ídolos, ahora andan contando por las calles y hospitales para ver si la ofrenda fue completa o sólo llevaba un poco de sangre.

Pero no penséis que esta exaltación de la amistad es solo fruto de tan magnífico día. Las muestras de cariño han venido dándose desde antes que mis desgastadas chanclas pisasen suelo nica. Unas veces eran unas puñaladas de cariño directas al pulmón, para dejarte sin aliento con un gesto tan elocuente. Otras eran simples salvas de piedras como quien tira flores al pasar la carroza. En todas y cada una de las rotondas de la capital podíamos encontrarnos personas (aunque yo dudo ya que lo fuesen, no es humano) que, tras haber ingerido lo menos 48 horas continuadas de los osos amorosos, se vestían con camisetas rosadas con el lema “el amor es más fuerte que el odio” y, agitando banderas nacionales, llamaban a la paz. Mmmmm, grotesco, esa es la palabra.

Y voy a cargar contra los sandinistas del FSLN. ¿Qué por qué no contra los liberales del PLC?, sencillo, no me desilusionan. Y no lo hacen porque yo no tengo ninguna ilusión en un partido político de esas tendencias, ya se a que huelen y ese olor no me gusta. Pero amigo, el FSLN fue en su época el abanderado de una revolución que ilusionó a mucha gente que aspiraba a una sociedad más justa y a muchos otros que, simplemente, aspiraban a vivir. Es por ello que mirar lo que es el Frente ahora y lo que significó en su día sólo puede expresarse con lágrimas de rabia.

Dicen que el poder corrompe y debe hacerlo muy bien porque los niveles en los que se mueve la política de este país son tan bajos que hay que escarbar en la mierda para encontrarlos. Los hechos que se suceden días tras días parecen formar parte de una mala obra de teatro, con un guión absurdo en donde los actores son meros peleles moviéndose de un lado a otro. Surrealista las acciones de un gobierno supuestamente de izquierdas que se dedica a reprimir a todo el que no piensa como él, a ilegalizar el aborto terapéutico condenando a miles de mujeres a la muerte, a quitarse de en medio partidos políticos que pudiesen ponerle en aprietos (entre los que se encuentra el MRS, formado por los intelectuales e ideólogos de la revolución sandinista original que, viendo en lo que se convertía el FSLN, decidieron escindirse), a callar la boca a las ONG, a negar la presencia de observadores internacionales en las elecciones… y esto no son más que unos pocos ejemplos.

Pero la gente somos marionetas y pensar es un esfuerzo. Es más cómodo aferrarse a unos colores, a unas siglas y una bandera, y ser capaz de matar por ella, signifique lo que signifique. Hace tiempo que me cansé de grandes figuras con grandes ideales. Tan grandes que suenan abstractos, la gente no los entiende.

Un abrazo a todos.
Pablo