28 de agosto de 2009

Solidariedad con miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca

Queridos compañeros/as, amigos/as, conocidos/as

Como sabréis, llevo algunos años implicada de forma más o menos directa en el apoyo que desde CIC Batá se viene ofreciendo a un grupo de personas en Méjico. Estas personas componen el CIPO (Consejo Indígena Popular de Oaxaca) que es una organización que aglutina a una buena parte del 70% de población zapoteca que tiene este estado mejicano y que se dedica a luchar pacíficamente por la defensa de los modos de vida y los territorios indígenas.

La situación de corrupción, violencia, impunidad y constante violación de los derechos más fundamentales de la población, en Méjico, no creo que sea una novedad para nadie. La situación del estado de Oaxaca no difiere mucho de la del resto del país pero no pretendo enrollarme, solo hablaros de un caso concreto y conocido de forma directa y personal por mí y trataré de resumirlo, pero os ruego que dediquéis unos minutos a leer este escrito porque no es fácil hablar de algo así en dos líneas.

Recordaréis que en el año 2006 hubo una gran crisis en Oaxaca, se provocó una revuelta popular que duró más de 7 meses y que tuvo en jaque a la mitad del gobierno mejicano durante una buena cantidad de tiempo. Esta noticia salió en los telediarios del mundo durante una temporada (hasta que el tema “aburrió”). El origen del conflicto fueron las manifestaciones de los maestros pidiendo una mejora de sus condiciones laborales, hecho que se viene repitiendo en la ciudad de Oaxaca, año tras año, desde hace décadas, con la diferencia de que las manifestaciones de ese año 2006 fueron recibidas por un nuevo Gobernador (Ulises Ruiz Ortiz - URO) que acababa de llegar al poder y resultó más déspota que sus predecesores y que decidió mostrar “su poderío” enviando a la policía y al ejército a reprimir estas manifestaciones de cualquier forma, aunque ello implicara una violencia brutal y desmesurada contra todo el mundo, indiscriminadamente.

La respuesta terriblemente desproporcionada del gobierno hacia los maestros, lejos de amedrentar a los manifestantes, provocó una reacción espontánea de solidaridad del pueblo oaxaqueño hacia esos compañeros y lo que se logró fue que donde un día había 2.000 manifestantes al siguiente eran 60.000 las personas que estaban poniendo su cara para defender la libertad de expresión.

La situación se fue de las manos y hubo heridos, secuestrados, torturados, desaparecidos y muertos. El caso ahora está en manos de la Corte Interamericana de DD.HH., hubo muchas organizaciones internacionales (AI entre ellas) que se trasladaron al lugar y que posteriormente han emitido informes al respecto… también mucha prensa internacional siguió de cerca este conflicto durante meses. El propio presidente de Méjico (por aquel entonces Fox) pidió personalmente a URO que dimitiera, pero él se negó.

Entre los muertos durante el conflicto, el más “problemático” fue, y sigue siendo, el asesinato de Brad Wills, un periodista norteamericano asesinado en la Colonia Santa Lucía, muy cerca de la casa donde el CIPO realiza su trabajo. La muerte de este chico ha tenido una repercusión especial por dos razones: la primera porque era estadounidense, no mejicano, y la segunda porque el pobre tuvo la desgracia de filmar su propia muerte y de tener la sangre fría de continuar grabando mientras un policía de paisano le apuntaba y disparaba sin más motivos que el de estar grabando un enfrentamiento entre policía y vecinos de esta colonia, cuando los primeros trataban de disolver una manifestación.

En mi visita a Méjico del año 2007 tuve ocasión de ver personalmente estas últimas imágenes que Brad grabó. He visto la cara del hombre que disparó y se que se puede identificar perfectamente. Yo no le conozco, pero si es cierto que es policía, como dicen, la policía no debería tener grandes problemas para identificarlo.

El asunto es que el caso nunca se esclareció… lo cual es realmente extraño porque teniendo la imagen del asesino ¿cómo es posible que en casi 3 años no hayan dado con él?, el gobierno ha pretendido que este caso quedara en el olvido como el de otra gente asesinada y desaparecida durante los 7 meses que duró este conflicto… pero la familia de este chico ha estado presionando a su gobierno y éste a su vez al de Méjico y alguien necesita un culpable para que todos se queden tranquilos.

Estando en Oaxaca en el año 2008, reunida con Miguel (uno de los miembros del CIPO) hablando de uno de los proyectos que por aquel entonces teníamos en marcha, éste recibió delante de mi una llamada telefónica advirtiéndole que mirase el periódico puesto que salía una noticia en la que se decía que la policía había dado con los asesinos de Brad Wills y que el estado mejicano iniciaría medidas contra ellos. De hecho la publicación advertía que había una orden de detención contra estas personas. A continuación nombraban a 4 personas y para nuestro asombro vimos que el nombre de este compañero con él que yo estaba, Miguel Cruz Moreno, aparecía entre ellos. Casualmente tanto Miguel como los otros 3 nombrados son miembros de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) que se creó durante estos meses de conflicto y que tenía como objetivo principal desenmascarar al gobernador (URO) y hacer públicas (nacional e internacionalmente) sus prácticas abusivas y la impunidad de sus actos de violencia contra toda persona que se manifestase en contra del gobierno. Todos ellos son también, simpatizantes de “la otra campaña” impulsada por los hermanos zapatistas del estado vecino, Chiapas.

El resto de la historia os la resumo… solo deciros que por el momento Miguel no ha entrado en prisión, todavía (nadie sabe dónde están esas supuestas órdenes de detención). Tampoco los otros 3 imputados. Este circo de proceso judicial (altamente corrompido) está acompañado desde hace un año de un proceso de acoso psicológico bastante insoportable. A día de hoy Miguel no puede salir solo a la calle, en ningún momento (todos saben que el día que lo haga desaparecerá, como tantos otros). La casa del CIPO ha sido allanada ilegalmente en diversas ocasiones, tanto él como todos los que le apoyan reciben amenazas anónimas constantes y un sinfín de detalles más que hacen de su vida un tormento. Aún así, que sepáis que al día siguiente de leer esta noticia en el periódico los 4 imputados, junto con los abogados de la APPO, dieron una rueda de prensa (a la que acudí con Miguel para garantizar su seguridad) y en la que mostraban las pruebas de su inocencia y solicitaban que el gobierno hiciera lo mismo: mostrara las pruebas de su culpabilidad (cosa que no ha sucedido aún).

A pesar de todo, a pesar de que cada 15 días Miguel se tiene que presentar en el juzgado y cada dos por tres sale su nombre en el periódico, él sigue adelante, trabajando y mostrando una dignidad y una valentía que a mí personalmente me emocionan. Puedo poner la mano en el fuego por Miguel, le conozco y se que todo lo que ha hecho en su vida es luchar por los derechos de sus hermanos indios, por evitar que se siga abusando de las poblaciones indígenas, por mantener sus creencias zapotecas y su manera de ver la vida, la organización comunitaria y el mundo. Puedo poner la mano en el fuego por él, además, porque vi esas imágenes, vi la cara de la persona que disparó a Brad Wills y se que no era Miguel.

Os he contado todo esto (quien quiera más información imagino que en Internet encontraréis muchos datos pero también os invito a visitar la web del CIPO: www.nodo50.org/cipo y a pedirnos vídeos y libros que tenemos en Batá con más información al respecto) porque en Oaxaca están iniciando una campaña de apoyo a estos 4 compañeros y nos piden apoyo, apoyo internacional que es lo único que, lamentablemente, puede frenar a los impunes gobernadores mejicanos.

Para este apoyo solo quieren nombres, nombres de personas que quieran solidarizarse y creer en la inocencia de 4 personas acusadas injustamente de un delito que no cometieron por el simple hecho de que el gobierno necesita encontrar una “cabeza de turco” (y de paso desestabilizar un poco más a los grupos indígenas que luchan por sus derechos). Obviamente yo ya he firmado.

Si quieres mostrar tu apoyo solo tienes que enviarme tu nombre y tu número de pasaporte o de DNI. Con todos los nombres que recopilen (también sirven nombres de colectivos, no necesariamente tienen que ser individuales) elaborarán un cartel en el que estos nombres se harán públicos y servirán como parte de la campaña de difusión en los medios. La única forma de parar esto es logrando que la opinión pública internacional se haga eco. Estaré recopilando nombres hasta el viernes 04 de septiembre y posteriormente se los enviaré por correo electrónico a Miguel, tal y como he acordado con él.

Si, además, quieres hacer un donativo para esta campaña (es opcional) puedes enviarlo a:

NOMBRE: CIPO-RFM
Banco Nacional de México. SA.
Domicilio: Hidalgo Nº 821. Colonia Centro, Oaxaca. C.P.68000, Sucursal
Oaxaca, No.120
Suit: Banamex: BNMXMXMM
Cuenta: 002610012077451770.

Gracias de antemano por tu confianza, comprensión y solidaridad.


Marta