7 de outubro de 2009

"Zonas húmedas" (Feuchtgebiete) de Charlotte Roche


Una propuesta transgresora, sabiamente equilibrada con carretadas de humor e ironía.


Tras causarse una fisura anal por apurar su depilado íntimo, Helen, la adolescente protagonista de este relato-confesión, se encuentra en la unidad de Medicina Interna del Hospital de la Virgen del Perpetuo Socorro. Espera la visita de sus padres divorciados, confiando en que ambos se reconcilien junto a su lecho de hija convaleciente. Mientras tanto, se dedica a analizar aquellas regiones de su cuerpo que la opinión bienpensante suele considerar poco propias de la atención de una muchacha de su edad, y pide al enfermero Robin que saque fotos de las zonas que escapan a su mirada exploradora.

Porque a Helen, siempre dispuesta a ir al fondo de las cosas, incluso hasta donde éstas producen asco (como ella misma declara), la mueve una indomable curiosidad por su propia anatomía, por sus recovecos y orificios y por los múltiples aprovechamientos que ofrecen para maximizar el placer. En efecto, a la muchacha le gusta el sexo: en solitario o en pareja, con aguacates que cultiva tiernamente en un vaso de agua o con prostitutas de burdel a las que llega a dar más de una lección; por vía anal, oral y vaginal, menstruando, con chocolate o con riego previo... Eso sí, oliendo siempre a su aroma natural: pues esta dieciochoañera es un cuerpo rebelde que rechaza visceralmente los dictados de la higiene y de la estéril, por falsa, estética de las revistas de belleza femenina.

«Charlotte Roche ha realizado una hazaña verbal casi imposible de lograr. Nos reconcilia con lo vergonzante que envuelve el principio de toda seducción. Con su ejercicio en la cuerda floja consigue indultar al grotesco cuerpo, redimiendo así al erotismo de su subyugación ante la imagen perfecta» (Ingeborg Harms, Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung).

«Una incursión en los últimos tabúes de nuestra época. Una obra audaz, sincera, inteligente, incluso comprometida, que es, para algunos, símbolo de un nuevo feminismo» (Elsa Vigoureux, Nouvel Observateur).

«Tragicómico y tierno, Zonas húmedas tiene la fuerza de una escritura perfecta, cristalina, en absoluto interesada en la provocación, pues arrasa con los tabúes sobre el sexo» (Stefano Jorio, Liberazione).

«El libro más impactante que se haya escrito jamás sobre el cuerpo de la mujer» (Ed Caesar,The Sunday Times).

«Explícita, a menudo escabrosa, pero también sorprendentemente lograda novela, que evoca la voz de Salinger en El guardián en el centeno, la perversión de Ballard en Crash y el ideario feminista de Germaine Greer en La mujer eunuco» (P. Oltermann, Granta).