12 de março de 2010

LA CARA DE MARRUECOS ANTE LA UNIÓN EUROPEA





Marruecos se burla de la comunidad internacional y reprime de forma sangrienta y violenta a la población saharaui de los territorios ocupados
No han pasado ni dos días desde que, en el curso de la Cumbre celebrada en Granada entre la Unión Europea y Marruecos, y mientras el movimiento solidario con el Sáhara denunciaba en las calles la constante represión a la que se somete a la población saharaui en su propia tierra, el Presidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy instó al reino alauita a una mayor atención al respeto de los derechos humanos tanto en su propio país como en el Sáhara Occidental refiriéndose, en particular, a los defensores y defensoras de los mismos.

En el mismo momento en que los representantes del gobierno marroquí acudían a participar en los trabajos de la XIIIª sesión del Consejo de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, en Ginebra, intentando vender una imagen de modernidad y de respeto hacia los derechos y las libertades, por mucho que su país no sea otra cosa que la propiedad, sometida al capricho, de una monarquía absoluta, paternalista y retrógrada, y coincidiendo con la fecha de la celebración internacional del Día de la Mujer Trabajadora, el ejército y la policía de ese mismo Marruecos ocupante han atacado con saña a manifestantes saharauis participantes en diversos actos, ocasionando más de veinticinco heridos y llegando a violar y forzar la intimidad de sus viviendas para amenazar y golpear indiscriminadamente a hombres, mujeres y niños.

El pasado 8 de marzo, en Dajla (antigua Villa Cisneros), se celebró una manifestación con ocasión del Día de la Mujer Trabajadora en la que la población saharaui reivindicaba la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, la investigación y esclarecimiento de cientos de desapariciones de hombres y mujeres saharauis, un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental, el juicio para los responsables de crímenes contra la humanidad y el fin de la represión, que acabó siendo atacada por las fuerzas de seguridad marroquíes, incluyendo unidades del ejército, con el balance de quince heridos graves y otros muchos leves. Y un día después, el 9, en El Aaiún con ocasión de una sentada con la que se quería homenajear a los 11 defensores de los derechos humanos que habían vuelto de una visita a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia), las fuerzas policiales marroquíes han cargado salvajemente sobre los asistentes con decenas de heridos, entre los que se cuenta un buen número de mujeres; a continuación los agentes no dudaron en romper las puertas de numerosas casas en el barrio de Maatallah golpeando a sus habitantes dentro de ellas.
Estos son los hechos rotundos y evidentes que queremos denunciar ante la opinión pública española y ante las autoridades de la Unión Europea y de España, comenzando por la tibia Presidencia española que mira hacia otro lado ante todo tipo de denuncias y evidencias, convirtiéndose en colaborador necesario para que su socio, Marruecos, continúe impunemente su política de represión. ¿Ésta es, a su juicio, una ocasión para la defensa de los derechos humanos o debemos seguir esperando, señores Van Rompuy y Rodríguez Zapatero?
La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara) le decimos al gobierno de Rodríguez Zapatero y al de la Unión Europea ¡¡¡basta ya!!! Deben exigir al Reino de Marruecos el fin de la represión en los territorios ocupados del Sáhara Occidental y la liberación inmediata de todos los presos políticos saharauis. Es la hora de que dejen de ser cómplices de un régimen autoritario como el de Mohamed VI. Sentimos vergüenza de que las democracias europeas se dejen chantajear permanentemente por las autoridades marroquíes. ¿O es que comparten esta manera represiva de ejercer la acción de gobierno?
No estamos dispuestos a amparar una política farisaica que pone los beneficios económicos por encima de la condición de las personas. Exigimos de todas las autoridades europeas y españolas que muestren de forma evidente y enérgica su repulsa ante estos actos. Exigimos que mientras Marruecos continúe ocupando y expoliando ilegalmente un país vecino; se niegue a respetar las resoluciones de Naciones Unidas con respecto al Sáhara Occidental; viole diariamente los Derechos Humanos de la población saharaui; y no libere urgentemente a todos los presos políticos saharauis, El Estatuto de socio preferencial de Marruecos con la Unión Europea no debe avanzar y el Acuerdo de pesca debe ser suspendido, tal y como recomienda el Informe jurídico del Parlamento Europeo.
Es prioritario y un principio básico el respeto y reconocimiento de unos derechos que permiten cualquier tipo de actividades a favor de los derechos humanos, sin temor a represalias y sin restricciones, que pongan fin al acoso, detención, torturas, encarcelamiento… de la población saharaui y en particular de los activistas de derechos humanos, que no hacen sino defender y proclamar unos objetivos legitimados y reconocidos por las disposiciones de unas Naciones Unidas que, sin embargo, no parece querer asumir su protección.
No queremos pecar de agoreros o mensajeros del miedo pero les recordamos la imperiosa obligación que tienen de hacer que un conflicto político como este se mantenga en el plano de la búsqueda de acuerdos y el mutuo respeto. Dicen que quien siembra vientos recoge tempestades y no han sido los saharauis, tal vez respetuosos en exceso, los que han esparcido y esparcen este tipo de semillas.

Madrid, 10 de marzo de 2010