19 de junho de 2013

LA DEUDA EXTERNA

por Alberto Cuesta (ATTAC)


1.EL ORIGEN DE LA DEUDA

¿Qué es la Deuda Externa?

La Deuda Externa de los Países del Tercer Mundo comienza a finales de los años cincuenta y en los años sesenta. Este período histórico está marcado por dos acontecimientos principales:

-Un extraordinario crecimiento económico en los países del Primer Mundo (capitalismo industrial) en los llamados treinta años gloriosos.

-El acceso a la independencia (descolonización) de los Países del Tercer Mundo (especialmente en África y Asia).

En estos años los países del Primer Mundo, los bancos y las instituciones financieras internacionales (FMI y Banco Mundial) conceden préstamos a los países empobrecidos. El supuesto objetivo de estos préstamos era favorecer el desarrollo de estos países empobrecidos. En principio los intereses no eran muy altos, en torno al 5%.

El objetivo de los préstamos

Sin embargo existen otras razones detrás de los préstamos: Con el fin del colonialismo político, eran necesarios otros mecanismos de control sobre estos nuevos países, sobre todo en el contexto de la Guerra Fría en el que existía el temor a que los nuevos Estados acogiesen favorablemente el comunismo. De ahí los préstamos a bajo interés. En definitiva se trataba de controlar estas nuevas economías orientándolas a los intereses favorables a occidente. No se trataba de que los países empobrecidos se industrializasen (ya que en este sentido se convertirían en rivales potenciales de los países occidentales), sino de orientar sus economías a la exportación de materias primas, y comprar productos manufacturados, en parte, con el dinero procedente de los préstamos. El mismo procedimiento se aplicó para la región de América Latina.

Surge así un colonialismo económico o neocolonialismo que sustituye al viejo colonialismo político.

2. EL PROBLEMA DE LA DEUDA.
Uno de los primeros problemas de la deuda era que reproducía unas relaciones comerciales desiguales (venta de recursos naturales a precios baratos, para comprar productos manufacturados a precios caros. Otra cuestión fue la mala resolución de la descolonización, que condujo a una gran corrupción y guerras tribales que evaporaron el dinero recibido.

Este nuevo colonialismo económico se manifestó en toda su crudeza a finales de los años setenta. La fluidez de crédito no era la misma, tras la crisis del petróleo de 1973. 

La situación se agravó con la llegada al poder del neoliberalismo en Gran Bretaña (Thatcher) y en Estados Unidos (Reagan). Con el pretexto de que existía el riesgo de que no se pagase la deuda, los acreedores (Estados, bancos e Instituciones Financieras Internacionales) subieron los intereses hasta cerca de un 20%. Los intereses eran del 7´9% en 1975, llegando al 18´9 en 1981.

La situación de los Estados deudores se tornó crítica, y el problema de la deuda se convirtió en una especie de hidra que multiplicaba sus cabezas: para pagar los préstamos había que pedir nuevos préstamos. La crisis de la deuda estalló en 1982 cuando México se declaró insolvente.

La solución propuesta por el Fondo Monetario Internacional fueron los Planes de Ajuste Estructural. Estos Planes defendían que los países deudores debían recortar en gasto público para poder hacer frente a los créditos otorgados. Los recortes más severos se produjeron en los servicios más básicos, sanidad y educación, y no en otras partidas (militares o policiales) que servían para garantizar la estabilidad de las grandes multinacionales en los países deudores. Los Planes de Ajuste Estructural ahogaron a las economías de estos países.

Dos acontecimientos históricos marcaron este cambio de tendencia:

-La crisis económica de los años setenta, y la constatación de los límites físicos del planeta. Aunque en público se mantenía la promesa de un futuro de prosperidad para todos (por ejemplo, con eufemismos como “Países en vías de desarrollo”), en privado se hacía evidente que los países empobrecidos no debían desarrollarse para mantener el alto nivel de vida de los países sobredesarrollados.

-La crisis del comunismo en los años 80, que acabaría con la caída del muro de Berlín, y con la desintegración de la URSS. Al desaparecer el temor de que los países del Tercer Mundo se acercasen al comunismo, se impusieron unas condiciones draconianas sobre ellos.


3. ALGUNOS DATOS

Conceptos básicos:

-Monto de la deuda: Es la cantidad total de deuda que tiene un Estado.

-Servicio de la deuda: Es la cantidad de dinero que un Estado gasta en un año para pagar parte de la deuda. Suele medirse en porcentaje respecto al PIB.

-Tasa de duplicación de la deuda: Existe una fórmula matemática para calcular cuánto tarda en duplicarse una cifra (una deuda, una población…) expuesta a un crecimiento porcentual. La fórmula es 70 dividido entre el porcentaje. Así una deuda a un interés del 5% tarda en duplicarse 14 años, una de un 10% tarda 7 años, etc.

-Deuda odiosa: Es aquella parte de la Deuda que se ha destinado a fines ilícitos, tales como corrupción, gastos en armas, o financiación de guerras.

¿Quiénes son los acreedores?

La Deuda Externa se divide en dos según su procedencia:

-Deuda pública: La deuda del Estado o de las instituciones públicas. (41%)
-Deuda Privada: adeudada por corporaciones y entidades privadas. (59%)

La Deuda Externa Pública puede clasificarse según quiénes sean los acreedores:
-Parte bilateral: Debida a otros Estados (22%)
-Parte Multilateral: Debida a las Instituciones Financieras Internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y OMC).

¿Quiénes son las Instituciones Financieras Internacionales?

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) surgieron antes de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, en 1944 en Breton Woods, con el objetivo de garantizar la estabilidad económica mundial, y evitar una gran crisis económica global como la del 29.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) sustituyó en 1994 al GATT, trata de evitar cualquier obstáculo al libre comercio, pero paradójicamente mantiene los aranceles que imponen los países ricos para las importaciones de los países pobres. En la práctica es una institución al servicio de las grandes multinacionales.

Las Instituciones Financieras Internacionales son, claramente organismos antidemocráticos, ya que en ellos el voto de cada país no vale lo mismo, o no se computa en función de su población, sino que se hace en función de los dólares aportados.

Por ejemplo, en el FMI Estados Unidos cuenta con un 16’8 % de los votos a pesar de contar con menos de un 5% de la población mundial. Otro ejemplo significativo: España cuenta con un 4´45% de los votos, frente a un 2´35% de la India. España tiene casi el doble de votos que la India, cuando la población de la India multiplica por 25 la de España. Los países más ricos cuentan aproximadamente con dos tercios de los votos en el FMI y el BM.

Algunos datos significativos sobre la Deuda Externa

-El monto total de la Deuda Externa en 2009 era de 3´36 billones de dólares. En 1960 era de 8.000 millones, en 1970 de 70.000, y en 190 de 540.000.

-Los llamados países en desarrollo pagaron, hasta 2007, 102 veces lo que debían en 1970, sin embargo, durante este mismo período su deuda externa se multiplicó por 48.

-Entre 1986 y 2007 los países pobres han pagado a los países ricos el equivalente a 7´5 (Planes Marshall).

-Por cada dólar que los países pobres reciben de los ricos en concepto de Ayuda al Desarrollo, los países ricos reciben ocho por el pago de la deuda.

-UN PAÍS COMO Camerún gasta el 36% de su PIB en el servicio de la deuda, por un 4% en servicios sociales.

-La deuda de Zaire (Congo-Kinsasha) en 1997 era de 12.000 millones de dólares, mientras que la fortuna de su dictador, Joseph Mobutu, era de 8.000 millones.

-La deuda de Irak en 2006 era de 92.000 millones de dólares, mientras que la deuda contraída por el régimen de Sadam Hussein entre 1979 y 2003 fue de 122.000 millones.

-Los gastos estimados para garantizar a toda la población mundial de los servicios sociales esenciales (educación primaria, sanidad, agua y saneamiento) serían de 80.000 millones de dólares por año durante diez años. Es decir de 800.000 millones de dólares.

-Los gastos militares anuales en 2007 en el mundo eran de 1´3 billones de dólares.

-Se estima que las 500 personas más ricas del mundo (con más de 1000 millones de dólares) suman una fortuna de 1´5 billones de dólares.


4. ¿DEBE CONDONARSE LA DEUDA EXTERNA DEL TERCER MUNDO?

La Deuda Externa, como defienden asociaciones como CADTM (Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo) y Jubileo 2000, debe ser condenada. Por dos razones principales, por la cantidad de sufrimiento y muerte que causa la deuda, y porque la deuda ya ha sido pagada con creces.

Deuda histórica:

En primer lugar la deuda ha sido pagada por razones históricas que se remontan al pasado colonial. Como afirma Karl Marx en El Capital, el nacimiento del capitalismo fue posible debido a una ingente cantidad de capital acumulado derivado del saqueo de las riquezas minerales de Iberoamérica, y de la utilización de mano de obra esclava africana. Este saqueo continuó con el colonialismo del siglo XIX en África y Asia, y permanece hoy en día con el funcionamiento normal de la economía, a través de las Instituciones Financieras Internacionales, y de la deuda como instrumento. La industrialización occidental se impuso a costa de impedir la posibilidad de desarrollo del resto.

Deuda moral

El funcionamiento de la economía global, y la utilización de la deuda arrojan unos datos absolutamente devastadores. En la actualidad cerca de mil millones de personas en el mundo sufren hambre crónica, y más de 30 millones de personas (unas 10.000 al día) mueren con causas relacionadas con el hambre, la malnutrición, o enfermedades asociadas a la carencia de agua potable. Es lo que Jean Ziegler, llama el “Imperio de la vergüenza”.

Recordemos que la mayoría de estas muertes son evitables. La ONU data en 800.000 millones de dólares en diez años, el coste económico para la solución de estos problemas. Pero falta voluntad política: Esta cifra es menos de una cuarta parte de lo destinado a salvar a la banca desde el estallido de la crisis económica en 2008, o la mitad de la riqueza atesorada por las 500 personas más ricas del mundo. (Sólo con aumentar anualmente un 2% los impuestos durante diez años a esas 500 personas se lograría reunir la suma necesaria de 800.000 millones de dólares).

Si las causas de estas muertes son evitables y no se evitan son asesinatos, y por el volumen de éstos podemos hablar, sin duda, de un genocidio perpetrado por las democracias occidentales y las Instituciones Financieras Internacionales. En cifras es el mayor genocidio de la historia.

Deuda ecológica:

Algunos pensadores que tratan de vincular economía y ecología, como Joan Martínez Alier, han planteado el término de “deuda ecológica” o “deuda del carbono” para demostrar que la deuda externa de los países empobrecidos ha sido pagada con largueza.

Es indudable que los países occidentales han incrementado su producción y niveles de vida a partir de la Revolución Industrial y, como hemos visto, estos países impidieron o limitaron la industrialización del resto.

Ahora bien, como es sabido, la industrialización también tiene efectos nocivos como la contaminación de la atmósfera y de las aguas. De este modo, los países industrializados se han enriquecido utilizando para su propio beneficio estos sumideros (atmósfera y agua) que no son propiedad de nadie, perjudicando ostensiblemente a los países subdesarrollados.

Para mantener unas condiciones ambientales y climáticas estables en el planeta necesitamos reducir a la mitad las emisiones de CO2 a la atmósfera. Puesto que la mayoría de las emisiones proceden del mundo industrializado, la deuda ecológica consiste en hacer un cálculo económico sobre cuánto les costaría a los países ricos reducir a la mitad sus emisiones de carbono. O dicho de otro modo cuánto se han ahorrado anualmente los países ricos por no pagar “el alquiler” de ese sumidero común que es la atmósfera. Martínez Alier estima que la reducción de una tonelada de carbono costaría entre 20 y 100 dólares. Actualmente se emiten anualmente más de 6000 millones de toneladas de carbono a la atmósfera. Habría que reducir 3.000 millones de toneladas al año, lo que supondría un coste comprendido entre los 60.000 y los 300.000 millones de dólares anuales que los países ricos no han pagado por el alquiler de la atmósfera. Puesto que la deuda externa es de algo más de 3 billones de dólares. La deuda económica estaría pagada, según los cálculos de 20 dólares la tonelada en 50 años de industrialización, y según los cálculos de 100 dólares la tonelada en diez años. Pero, como sabemos, la Revolución Industrial comenzó en Gran Bretaña hace 250 años.

A la deuda del carbono, se podrían añadir otros aspectos de índole ecológica. Así, hoy asistimos cómo la Organización Mundial del Comercio permite la proliferación de patentes sobre seres vivos, como pueden ser plantas medicinales, conocidas desde hace siglos por poblaciones indígenas, los verdaderos descubridores de este saber botánico, a los que no se les ha pagado absolutamente nada por ello.

5. LA DEUDA EXTERNA EN EL PRIMER MUNDO

Sin embargo, el problema de la deuda no es algo exclusivo de los países pobres. La deuda pública de los países ricos supera los 30 billones de dólares. Estados Unidos es uno de los países más endeudados del mundo, con una deuda que ronda los 10 billones de dólares (por cierto, el principal acreedor es China, de tal modo que, por paradojas de la historia, el destino del capitalismo mundial está en manos del Partido Comunista chino). Pero Estados Unidos controla a las Instituciones Financieras Internacionales.

En los últimos años estamos asistiendo a una crisis de la deuda en los países desarrollados, algo especialmente palpable en los países del sur de Europa. 

Estamos asistiendo a un gran incremento de la deuda pública, debido a que ésta está absorbiendo buena parte de la deuda privada, como sucede con los rescates bancarios. 

Los objetivos de reducción del déficit, llevan a medidas de recortes sociales “recomendados” o impuestos por la troika (FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea) que no son sino un remedo de los Planes de Ajuste Estructural que el FMI lleva aplicando décadas sobre las economías africanas, asiáticas o iberoamericanas. Ya hemos visto los resultados en esos laboratorios humanos: recortes en derechos y servicios sociales, y aumento continuado de la deuda que lleva a nuevos recortes y a más deuda. El caso de Grecia es paradigmático sobre el resultado de estas fórmulas.

La deuda pública en España ha pasado de aproximadamente 400.000 millones de euros al comienzo de la crisis en 2008, a 900.000 millones en 2012. Es decir, cuatro años lo que debemos cada español (que no tenga otras deudas aparte) se ha incrementado en 10.000 euros por persona (niños incluidos).

Por otra parte, es importante señalar la coincidencia de funcionamiento de la deuda de los Estados (sobre todo los pobres) con el mecanismo aplicado en los desahucios. Se piden créditos para pagar la vivienda, se empeña la propia economía, no se logra pagar la vivienda, y se pierde ésta, pero se conserva una deuda mayor de la inicial a pesar de todo lo que se ha abonado.

6. ¿QUÉ SE PUEDE HACER?

En su obra El Imperio de la vergüenza, Jean Ziegler propone tres caminos principales para tratar de abordar el problema de la deuda:

-La primera opción sería pedir una auditoría de la deuda ante las Instituciones Financieras Internacionales, para demostrar que parte de la deuda es “odiosa” y debe ser condonada. Esta opción no ha tenido demasiado éxito. Ziegler expone como ejemplo el caso de Irak, al que se le condonó parte de la deuda solo porque los principales acreedores eran Rusia y Francia, en contraposición al de Ruanda, cuya deuda fue utilizada para la compra de armas en el genocidio hutu sobre los tutsis, sin que esta llegase a ser una razón suficiente para declarar la deuda odiosa.

-Otra opción es establecer un cártel de deudores que renegocie conjuntamente la deuda. Esta opción perdió peso con la caída del comunismo, que dificultaba la posibilidad de que los países pobres estableciesen un frente común. Sin embargo, hemos asistido en la última década a una notoria mejoría de las condiciones económicas de Iberoamérica, merced a líderes políticos como Lula Da Silva que se han desmarcado de las directrices del FMI y del BM.

-Una tercera opción, tal vez la más efectiva y esperanzadora sea la creación de lazos comunes entre los Movimientos Sociales del Sur y del Norte, algo que puede espolear la actual crisis económica, y el incremento de la deuda en los países desarrollados. Como nos enseña la historia, los derechos no se regalan desde arriba, sino que se conquistan desde abajo. Algo que parecemos haber olvidado. Tiene que existir una exigencia sobre la política institucional, para que aborde seriamente el problema de la deuda.

-La actuación ciudadana puede ir acompañada por el apoyo a ONG´s como Amnistía Internacional, Cruz Roja, ACNUR, UNICEF, etc. Pero este apoyo no resuelve por sí mismo el problema sino que solo lo palia.

-Otra medida puede ser retirar los ahorros de bancos que participan en el funcionamiento normal de este expolio económico, y apoyar otro tipo de iniciativas económicas como la Banca ética.

-ATTAC trata de imponer un impuesto sobre todas las transacciones financieras. Esta medida conllevaría la supresión de los paraísos fiscales, donde se refugian grandes fortunas, y dinero procedente de la corrupción, el narcotráfico y el terrorismo. El PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) concluye que con una aplicación del 0´1% sobre las transacciones financieras podrían recaudarse 720.000 millones de dólares anuales, repartibles entre los países que apliquen y los países más pobres. La tasa Tobin permitiría también dotar de un presupuesto efectivo a las instituciones gubernamentales globales como la ONU para ejecutar un programa de planificación destinado a erradicar el hambre, y a dotar de los servicios básicos a la población mundial. Es decir, permitiría la creación de un gobierno mundial, con poder económico efectivo para garantizar los Derechos Humanos para toda la humanidad. Recordemos que el presupuesto anual de Naciones Unidas (16 mil millones de dólares) es un 1% del gasto militar anual, o menos mitad del rescate adjudicado en España a la banca en 2012.

7. BIBLIOGRAFÍA

- www.cadtm.org. La mayoría de las cifras están sacadas de los informes del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo. Especialmente he utilizado las cifras del informe de 2009 realizado por Damián Mollet y Eric Touissant.
- Fernández Buey, F. Guía para una globalización alternativa.
Un gran resumen sobre los principales problemas derivados de la globalización actual.
- Fontana, J. El futuro es un país extraño. Pasado y presente.
Un análisis sobre las causas de la crisis económica, y un recorrido sobre los efectos de ésta en las diferentes regiones del planeta. Ensayo breve y didáctico, muy documentado, como corresponde a uno de los mejores historiadores actuales.
- Garzón, A. Navarro, V. hay alternativas.
Aún no lo he leído. Contiene una serie de medidas concretas para abordar la crisis económica, y para conseguir un mundo más justo y sostenible.
- Klein, N. La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre. Paidós.
Una obra maestra. Escrita en 2007, antes del estallido de la actual crisis económica, explica cómo el capitalismo utiliza las crisis (económicas, políticas, desastres naturales) como estados de excepción o de shock en los cuales la población acepta recortes en materia de derechos. El libro que mejor explica la situación actual.(Existe documental)
- Martínez Alier, J. y Olivares, A¿Quién debe a quién?. Público. Biblioteca de pensamiento crítico.
Un libro muy breve y muy didáctico en el que Arcadi Olivares explica el origen y la problemática de la deuda, y Martínez Alier su relación con la ecología.
- Martínez Alier, J El ecologismo de los pobres. Icaria.
El autor aborda la problemática ecológica a través de la acción de la población campesina de África, Asia e Iberoamérica. Explica con detalle el concepto de deuda ecológica.
- Max Neef, M. Desarrollo a escala humana. Icaria.
Un breve estudio sobre cuáles son las necesidades humanas, y sobre cómo debe orientarse la política para satisfacerlas. Muy práctico porque cuenta con unas tablas sobre cómo deben satisfacerse necesidades concretas.
- The Yes Men. La verdadera historia del fin de la OMC.
Muy cómico. Inverosímil pero real. Cuenta la historia de un grupo de amigos que mediante el uso de Internet, crearon una página suplantando a la OMC, y fueron invitados a dar conferencias por todo el mundo, por empresas y grandes consorcios que realmente creían que eran miembros reales de la OMC. (Existe documental).
- Ziegler, J El Imperio de la vergüenza. Taurus.
 El mejor libro que conozco sobre la deuda. Autor que trabajó para la ONU como relator sobre el derecho a la alimentación. Aborda el problema de la deuda como un genocidio perpetrado por las Instituciones Financieras Internacionales.
- Ziegler, J. Los nuevos amos del mundo. Destino.
Explica de manera clara el funcionamiento interno del FMI, el BM, y la OMC, así como las consecuencias de sus políticas.