19 de novembro de 2013

Capitalismo o democracia



Esther Vivas


El capitalismo es el mejor garante de la democracia. O eso nos han dicho desde siempre. La realidad, pero, contradice esta afirmación. La crisis nos lo muestra cada día.

Hoy, cuando la gente sale a la calle, se manifiesta frente al Congreso, ocupa viviendas vacías, hace escraches, se pone en huelga y busca llevar la democracia hasta sus últimas consecuencias, desde el poder se dice a quienes se levantan en pro de la justicia social que son antidemócratas, colpistas y filofascistas. La democracia actual es incapaz de asimilar las aspiraciones plenamente emancipadoras y democráticas de la gente. La descalificación y el insulto es el recurso de quienes ya no convencen con sus embustes. Mintieron por encima de sus posibilidades y se les acabó el crédito.

A más capitalismo, más mercados, menos democracia. Así lo vimos en noviembre de 2011, cuando asistimos en Italia y en Grecia a golpes de Estado efectuados por los mercados. En Italia, sus ciudadanos no tuvieron el “honor” de echar al primer ministro Silvio Berlusconi, fueron los mercados quienes lo sacaron del Gobierno y colocaron en su lugar a Mario Monti, un exGoldman Sachs. En Grecia, Yorgos Papandréu fue sustituido, en un visto y no visto, por Lucas Papademos, exvicepresidente del Banco Central Europeo. Hombres de Goldman Sachs ocupan puestos claves en toda la Unión Europea. Banqueros disfrazados de políticos siempre dispuestos a cobrarnos a todos la factura de su crisis.

Antes de perder la butaca, Papandréu, como buen político profesional, intentó por todos los medios mantener el puesto e incluso amagó con convocar un referéndum sobre las medidas de ajuste (¡a buenas horas!). La palabra referéndum, pero, puso muy nerviosos a los mercados and co. (sólo hace falta repasar la hemeroteca de esos días): ¡Qué es esto de que los griegos opinen sobre los ajustes de La Troika! Finalmente, la consulta no se realizó. Emulando al Último de la fila, y reversionando uno de sus temas: cuando los mercados entran por la puerta, la democracia huye por la ventana.

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