2 de dezembro de 2013

Cuando la indignación llega a la empresa: Telefónica, Hewlett Packard y Panrico



Esther Vivas | Publico.es

¿Qué tienen en común Telefónica, HP-Hewlett Packard y Panrico? Trabajadores que no se rinden, que se niegan a aceptar más chantajes, que ante unas políticas insoportables de precariedad han dicho "basta". La indignación llega, así, a los centros de trabajo. Y emulando a David contra Goliat, algunos trabajadores se levantan, en pie, ante empresas y multinacionales todopoderosas. Un poder "supremo" basado en el miedo que ejercen a quienes explotan.

Trabajar más por menos, jornadas irreconciliables con la vida personal y familiar, precariedad, sueldos de miseria, flexibilidad son lo habitual en los puestos de trabajo. Y si levantas cabeza, te quejas, organizas o vas a la huelga, un ejército de parados espera a las puertas de la empresa y ¡adiós muy buenas! Algunos pero no se resignan y son un ejemplo de lucha, perseverancia y dignidad.

Es el caso de la plantilla de Telefónica-Movistar. Un año atrás una huelga de hambre de seis trabajadores en Barcelona, y que duró 23 largos días, rompió el cerco mediático y puso los focos de la precariedad y la explotación en dicha empresa. Una huelga que exigía la readmisión de Marcos A. Armenteros, despedido por bajas médicas justificadas, y a quien la empresa, aún hoy, se niega a reincorporar a pesar de haber ganado todos los juicios y haber recibido un amplio apoyo social y político. Ayer se cumplió un año del final de esta huelga de hambre, hambre de dignidad. Sus trabajadores siguen allí, exigiendo la readmisión de su compañero, la creación de ocupación digna y el final de la represión laboral y sindical.

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