6 de janeiro de 2014

2014: un año más pobres




Esther Vivas

Hemos entrado en el 2014 y lo hacemos un poco más pobres. Nuestros salarios se han congelado, si es que tenemos empleo, o incluso han disminuido, pocos son los que esperan el inicio del año nuevo con una subida del sueldo. Esto ya ha pasado a la historia. Nuevas tradiciones se imponen: el aumento de la tarifa de la luz, del transporte público, del agua. Y para que no se pierda la “costumbre” a veces el ritual incluso se repite durante el año. 
 
El 2013 acabó con la polémica subasta eléctrica que amenazaba con incrementar el recibo de la luz un 11%, con un coste muy por encima de la media europea y situándose en la tercera electricidad más cara de Europa. Finalmente, el Gobierno intervino y lo frenó por decreto urgente. Como vemos, si el PP quiere, el PP puede. Pero, en general, no hay mucha voluntad de ir contra los intereses de las multinacionales de turno. Ahora, sin embargo, el Gobierno nos “cuela” una subida del 2,3%, por el momento, y aún tenemos que dar las gracias. 
 
El aumento del precio del transporte público es otra de las estafas tradicionales de año nuevo. Se incrementa el precio del tren, casi un 2%, y en Barcelona, para no ser menos, el del metro, un abusivo 5% con la tarjeta más utilizada, la T-10. Sin embargo, si toman habitualmente el AVE, cosa “tan frecuente” entre la mayoría de los ciudadanos, no se preocupen porque su precio se ha congelado. Afortunados son también aquellos conductores de las autopistas de Castelldefels a Sitges y de Montgat a Mataró, donde la Generalitat de Catalunya ha reducido el peaje en un 30% i un 10% respectivamente, siempre y cuando utilicen tarjeta teletac, el sistema de pago automático. Así funciona CiU y el “Gobierno de los mejores”, rebajando el coste del transporte privado, mientras sube el del transporte público. 
  
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